Caso Pablo Córdoba: los jefes del Regimiento declararon
A más de tres años de la muerte del soldado Pablo Córdoba dentro del Regimiento de Zapala, la causa judicial sumó una nueva instancia con las declaraciones de quienes estaban al frente de la guarnición al momento del hecho. Sin embargo, para Natalia Uribe, madre del joven, las respuestas obtenidas hasta el momento vuelven a dejar interrogantes y profundizan su reclamo de justicia.
En diálogo con Radio Mega de Zapala, Uribe confirmó que pudo acceder a la declaración escrita del teniente coronel Green y analizar con mayor profundidad la declaración del teniente coronel Lamas. Según relató, Green decidió no responder preguntas y presentó un escrito ante la Justicia, mientras que Lamas sí declaró durante un tiempo considerable y respondió preguntas del juez y del fiscal.
La madre de Pablo sostuvo que, después de más de tres años, esperaba que estas declaraciones permitieran avanzar en el esclarecimiento de lo ocurrido. Sin embargo, cuestionó que Green haya señalado que no advirtió que las cámaras de seguridad del Regimiento podían resultar importantes para la investigación y que haya atribuido la responsabilidad de solicitarlas a quienes llevaban adelante la investigación.
De acuerdo con la explicación de Natalia, las cámaras fueron requeridas varias semanas después del hecho y, para entonces, las imágenes ya habían sido sobregrabadas. Para la familia, este punto constituye uno de los interrogantes centrales de la investigación.
Green no declaró y Lamas deslindó responsabilidades
Según explicó Uribe, el teniente coronel Green hizo uso de su derecho a no declarar y a no responder preguntas, por lo que su presentación se realizó mediante un escrito incorporado al expediente. En cambio, Lamas prestó declaración y pudo ser interrogado por el juez y el fiscal.
La madre de Pablo cuestionó especialmente la posición asumida por Lamas, quien habría señalado que se encontraba con licencia médica al momento de los hechos y, por ese motivo, intentó desvincularse de las responsabilidades relacionadas con lo ocurrido y con la investigación interna.
Para Uribe, resulta difícil comprender cómo quien estaba al frente de una unidad militar puede quedar completamente desvinculado de lo ocurrido dentro del Regimiento, especialmente cuando se trataba de un soldado que se encontraba cumpliendo funciones de guardia.
La familia sostiene desde el comienzo que Pablo fue víctima de un homicidio y cuestiona la hipótesis inicial de suicidio. En ese sentido, Natalia volvió a reclamar que se investiguen todos los elementos que, según considera, no fueron debidamente profundizados.
El caso de las cámaras y la vaina servida
Uno de los puntos que la madre considera fundamentales es la desaparición de una de las vainas servidas correspondientes a los disparos efectuados.
Natalia recordó que Pablo tenía dos disparos y que, al realizarse las primeras actuaciones, se había encontrado la munición correspondiente, pero faltaba una de las vainas servidas. Según relató, el entonces jefe del Regimiento, teniente coronel Green, incluso se comunicó con ella para manifestarle su preocupación porque faltaba ese elemento que formaba parte del “cargo” militar.
Días después, la vaina fue encontrada debajo de un tronco ubicado cerca del cuerpo de Pablo. Natalia recordó que Green volvió a comunicarse con ella para informarle que el elemento había aparecido y que, de esa manera, su “cargo” estaba completo.
Para la madre del soldado, aquella situación representa una de las cuestiones que deberían haber despertado mayores interrogantes dentro de la investigación.
“Si se pierde un elemento dentro de un Regimiento, se paraliza todo hasta encontrarlo”, explicó, poniendo como ejemplo la importancia que dentro de la estructura militar puede tener la pérdida de un visor nocturno, un binocular u otro elemento. En ese sentido, cuestionó que ante la muerte de un soldado que estaba cumpliendo funciones de guardia no se haya producido, a su entender, una reacción similar.
La actuación militar interna también quedó bajo cuestionamiento
Durante la entrevista, Natalia también se refirió a la investigación interna realizada dentro del Ejército. Señaló que, según lo que pudo conocer, en esa actuación militar se revisaron responsabilidades, pero que gran parte del expediente terminó centrado en sus propias actividades públicas y en las entrevistas que brindaba a distintos medios de comunicación.
Según su relato, el propio Green habría señalado que, dentro de esa actuación interna, fue desvinculado de responsabilidades.
La situación genera un fuerte cuestionamiento por parte de la familia: si un jefe es responsable de determinados elementos y procedimientos dentro de la unidad, Natalia considera que también debería establecerse qué responsabilidad tuvo cada autoridad respecto de lo sucedido con Pablo.
Otros interrogantes que la familia reclama investigar
La madre del soldado también mencionó otros aspectos que, según considera, no fueron suficientemente investigados. Entre ellos, hizo referencia a la situación médica de uno de los jefes y a declaraciones que vinculaban esa circunstancia con un supuesto resultado positivo en un control antidopaje.
Natalia sostuvo que la familia pidió que declarara la profesional que habría realizado el análisis, pero afirmó que esa persona nunca fue convocada. También mencionó otras circunstancias relacionadas con los testimonios incorporados a la causa y sostuvo que existen numerosos detalles que todavía deberían ser profundizados.
En paralelo, en declaraciones anteriores, Uribe había cuestionado el accionar del entonces juez federal Hugo Horacio Greca y sostuvo que, a su entender, durante los primeros años de la investigación hubo decisiones y omisiones que perjudicaron el esclarecimiento del caso.
La causa queda ahora en manos del fiscal
Tras las declaraciones de Green y Lamas, el próximo paso será que el Fiscal analice el contenido de las presentaciones y determine cómo continuará la investigación.
Natalia explicó que el fiscal deberá evaluar tanto lo que se dijo como aquello que no fue respondido, además de los silencios y los escritos presentados. Posteriormente, será el juez quien deberá resolver sobre la continuidad de las actuaciones.
La madre pidió que este análisis se realice con rapidez y reclamó que la causa no vuelva a quedar demorada durante meses.
“Tiene que haber justicia, en algún momento tiene que haber justicia”, expresó Natalia, quien aseguró que desde el inicio del caso siente que ha atravesado distintas situaciones que considera un maltrato hacia ella y su familia.
A la espera de las próximas decisiones judiciales, la familia de Pablo Córdoba continúa reclamando respuestas sobre lo ocurrido aquella madrugada dentro del Regimiento de Zapala. La pregunta central permanece abierta: qué ocurrió realmente con el soldado que estaba cumpliendo funciones de guardia, cómo se produjo su muerte y quiénes fueron responsables.
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