Crianceros de la Zona Centro Piden Asistencia Urgente

Pequeños productores advierten sobre pérdidas de animales, dificultades para afrontar el invierno y el riesgo de que las próximas pariciones se vean afectadas. Solicitan al Gobierno provincial un decreto de emergencia por nevadas que incluya ayuda directa para la compra de forraje.



La situación de los pequeños productores y crianceros de la Zona Centro de Neuquén atraviesa un momento de preocupación debido a la combinación de una prolongada sequía y las intensas nevadas registradas durante el invierno. Desde el sector advierten que las condiciones actuales están provocando pérdidas de animales y ponen en riesgo las próximas pariciones.
Juan José Gutiérrez, referente rural de los Autoconvocados y pequeño productor de la Zona Centro, explicó en Radio Mega de Zapala que los problemas comenzaron antes de la llegada del invierno. Según señaló, las veranadas no fueron buenas como consecuencia de la falta de precipitaciones y los animales descendieron de esos campos con un estado corporal y nutricional deficiente.
“Venimos de una prolongada sequía, las veranadas no fueron muy buenas, entonces el ganado no bajó bien”, explicó Gutiérrez durante una entrevista en la radio de Zapala. A esta situación se sumaron las nevadas, que dejaron a los animales durante varios días en la nieve y con escasa disponibilidad de pasturas.
El productor aseguró que ya se registraron pérdidas de vientres y bovinos y remarcó que para muchas familias la crianza constituye su principal y prácticamente único ingreso. La venta de chivos y terneros permite afrontar los gastos cotidianos, pero también obliga a destinar esos recursos a la compra de forraje, medicamentos para los animales, impuestos y otras necesidades.
Reclamo por asistencia directa
Ante la emergencia, los crianceros solicitan al gobernador Rolando Figueroa que disponga un decreto de emergencia por nevadas. Gutiérrez sostuvo que existe actualmente un decreto relacionado con la emergencia por sequía, pero consideró necesario incorporar una herramienta específica para atender las consecuencias del actual invierno.
El pedido central es que la medida incluya aportes no reintegrables para la compra de forraje y la suplementación de los vientres, con el objetivo de que los animales puedan atravesar los meses de agosto y septiembre y llegar en mejores condiciones a la primavera.
“Lo que estamos pidiendo al gobernador es una decisión política”, señaló Gutiérrez, al plantear que las declaraciones de emergencia deberían estar acompañadas por una ayuda concreta para los pequeños productores.
El referente rural cuestionó además que las alternativas de financiamiento basadas en créditos no resultan accesibles para quienes viven de una economía de subsistencia y no cuentan con ingresos mensuales estables. En ese sentido, explicó que asumir un crédito para comprar alimento para los animales puede convertirse en una deuda imposible de afrontar.
Preocupación por las pariciones
Uno de los principales temores del sector está puesto en los próximos meses. Gutiérrez advirtió que, aun cuando durante la primavera regresen el pasto y el agua, muchos productores podrían encontrarse con una fuerte disminución en la cantidad de animales debido a las pérdidas ocasionadas durante el invierno.
El estado corporal de los animales resulta fundamental para afrontar el ciclo productivo. El criancero explicó que la actividad requiere trabajo durante todo el año y que factores como la alimentación, el manejo, las pasturas y las condiciones climáticas determinan el resultado de cada temporada.
Por ese motivo, el sector insiste en la necesidad de actuar antes de que la situación se agrave y reclama políticas de prevención que permitan enfrentar los períodos de sequía y nevadas que afectan periódicamente a la región.
Reclamo histórico por la titularización de tierras
Además de la emergencia climática, Gutiérrez puso sobre la mesa un reclamo histórico de numerosas familias rurales: la regularización y titularización de las tierras que ocupan desde hace generaciones.
El productor contó que su propia familia lleva décadas esperando el título de propiedad del campo. Según relató, su madre falleció a los 96 años sin poder acceder al documento que acreditara legalmente la propiedad de las tierras donde había vivido durante toda su vida.
Para los pequeños productores, contar con la titularidad representa una garantía de seguridad jurídica y una herramienta para proyectar inversiones, realizar mejoras y fortalecer la producción familiar.
Gutiérrez también reclamó el cumplimiento de la legislación vinculada con las tierras y cuestionó que el tema aparezca recurrentemente en los discursos políticos, pero sin avances suficientes para las familias que llevan décadas esperando una solución.
Cuestionamientos a las delegaciones regionales
Durante la entrevista también se refirió al funcionamiento de las delegaciones regionales creadas por el Gobierno provincial. Si bien consideró positiva la decisión de contar con representantes en las distintas regiones, sostuvo que en la práctica la herramienta no habría respondido a las necesidades de los productores de la Zona Centro.
Según explicó, intentó en distintas oportunidades establecer contacto con los responsables regionales para plantear la problemática del sector y avanzar en una planificación conjunta, pero aseguró que no obtuvo respuestas.
En este contexto, los pequeños productores plantean la necesidad de conformar una comisión especial de emergencia que reúna a las organizaciones rurales, representantes del Gobierno y autoridades vinculadas al sector para analizar la situación y definir medidas concretas.
“Hace falta una nueva política para los pequeños productores”
Gutiérrez sostuvo que el problema no puede reducirse únicamente a la asistencia ante una emergencia climática. A su entender, es necesario establecer una política de Estado que contemple el desarrollo productivo de los pequeños productores a largo plazo.
“Hace falta una nueva política o un programa de desarrollo productivo para el sector de los pequeños productores”, afirmó, al reclamar planificación y medidas que permitan mejorar las condiciones de producción.
El pedido del sector combina así una respuesta inmediata frente a las nevadas con reclamos estructurales relacionados con el acceso al forraje, la infraestructura, la titularización de tierras, el financiamiento y la planificación productiva.
Mientras el invierno continúa, los crianceros esperan una respuesta del Gobierno provincial que les permita sostener los animales durante los próximos meses y evitar que las actuales condiciones climáticas terminen provocando un impacto aún mayor sobre la producción y la economía de las familias rurales.




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